miércoles, 3 de junio de 2009




Las instituciones disponen de recursos físicos para el desarrollo de los programas que ofrecen; entre tales recursos se encuentran dichos edificios, estacionamientos, equipos, laboratorios, talleres y materiales. Es importante que dichos recursos sean dispuestos en condiciones de calidad, seguridad, salud y preservación del medio ambiente, para el correcto desarrollo de las actividades académicas y administrativas. Para ello, es preciso que el desarrollo de los recursos físicos se derive del proceso de planeación, y que se les mantenga en condiciones adecuadas de operación mediante planes y criterios bien establecidos.Los recursos físicos condicionan el tipo de proceso educativo que en ellos se lleva a cabo. Por eso, es importante determinar cuáles son las necesidades a este respecto por parte de la comunidad educativa.









El cumplimiento exitoso de los objetivos de la institución depende, en parte, de los recursos físicos. Por ello, la institución debe contar con instalaciones físicas y equipo que garanticen la realización adecuada de los programas académicos en condiciones de seguridad y de servicio óptimo, en un ambiente de estudio y de funcionalidad en el trabajo. Es importante garantizar que el crecimiento de la planta física sea ordenado y que no sea causa de la pérdida de la calidad en los servicios y en la actividad docente. Por ello, la institución debe (9-2) contar con un plan que sirva de base para el uso óptimo y, en su caso, expansión de su planta física, con base en sus necesidades de desarrollo a mediano y largo plazo y para mantener la calidad en la actividad docente y en todos los servicios que ofrece.




La superficie física con que cuenta la institución debe (9-3) distribuirse adecuadamente para cumplir su misión y objetivos educativos. La superficie física se puede destinar para muchos usos, como salones, estacionamientos, áreas verdes, jardines, canchas deportivas, áreas de esparcimiento, salas de estudio y otros. Para el correcto desarrollo de las actividades académicas y de los servicios que proporcione una institución educativa, es preciso contar con los espacios físicos adecuados; particular atención requieren las actividades docentes y de práctica, por su relevancia en el proceso global de formación de los estudiantes. Por ello, la institución debe (9-4) contar con los espacios que permitan la práctica adecuada de la docencia y, en su caso, el uso de los laboratorios y talleres congruentes con la modalidad de los programas educativos que ofrece. Si se considera a la universidad como un centro de socialización y trabajo en equipo, cobran relevancia como espacio educativo, no sólo las aulas y los laboratorios, sino también los espacios comunales, los cubículos docentes y las áreas administrativas. Por ello, para asegurar la funcionalidad de la institución, ésta debe (9-5) proporcionar a los alumnos, docentes y administrativos el espacio adecuado para desarrollar sus actividades.





Además de las actividades académicas, la práctica de actividades deportivas, sociales y culturales constituye un aspecto fundamental para el desarrollo de las facultades del ser humano. Por esto, la institución debe (9-6) proveer un número adecuado de espacios para actividades deportivas, culturales y sociales, así como para otros servicios, conforme a las funciones que realiza.Debido a la amplia gama de actividades que se desarrollan en la educación superior y de la diversidad de espacios físicos que se requieren para ello, es necesario orientar adecuadamente a los usuarios para facilitar la localización de cada espacio. Por lo anterior, deben (9-7) existir señalamientos claros y visibles que indiquen el uso a que se dedica cada edificio, nivel y área. La institución debe (9-8) mantener las instalaciones físicas y equipos en condiciones óptimas a través de un plan que integre políticas, procedimientos y presupuestos para el mantenimiento correctivo y preventivo






.La cantidad y diversidad de personas que diariamente confluyen en una institución de educación superior, obliga a contar con planes, procedimientos y recursos que garanticen su integridad y seguridad. Supone, además, desarrollar mecanismos que permitan evaluar su sistema de seguridad y salud, por lo menos, cada dos años
na institución educativa requiere ser un lugar seguro donde se puedan desarrollar las actividades académicas en un ambiente de tranquilidad y confianza. Por ello, la institución debe (9-9) contar con un programa de protección civil y de salud para todos los miembros de la comunidad académica, que sea evaluado periódicamente y que cuente con los recursos y el personal requerido para su ejecución.

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